lunes, 2 de diciembre de 2013

Los zapatos nos delatan!!!



No podemos negar que un buen calzado define y distingue cualquier estilo, sea casual o de alta noche. Pero ¿qué pasa a la hora de elegir el adecuado? Un diseñador de modas nos deja tips para lucir elegantes y a la moda.
Podemos decir que las chicas de “Sex and the City” algo tuvieron que ver en esto. Hay un antes y después en nuestra pasión por los zapatos gracias a Carrie Bradshaw y su amor desenfrenado por los stilettos de Blahnik y las suelas rojas de Louboutin. Las fashionistas esperaban con ansiedad cada capítulo no tanto por la historia sino para ver cómo lucían los pies de Sarah Jessica Parker.  
En la moda, los zapatos han tomado un lugar preponderante, los creadores proponen diversas formas y casi lo han llevado a la categoría de "joya". Han fusionado diversos géneros, les han colocado accesorios, cadenas, tachas, cristales y todo lo que se les ocurra. Pero… ¿Sabés cuál es el estilo que va contigo?
Una buena elección
La vuelta de la plataforma alivianó un poco a tus pies para que no tengan que soportar alturas kilométricas, el stiletto afinó la forma y estilizó la figura, la cuestión pasa por saber llevar estas tendencias.
En esta tema, a mi criterio, hay una ambigüedad: el zapato chato, la bota canchera y las zapatillas (que de ser un elemento deportivo pasó a formar parte de la moda urbana) han desacostumbrado a la mujer a saber llevar un zapato de altura.
Entonces, cuando tienes  un evento, una fiesta o una entrevista de trabajo, comienza la tortura y piensas ¡¡ufff!! ¡¡Los tacos!!
Ya se, me vas a decir "pero el zapato bajo o chatito es tan cómodo... ¡Tan práctico!". Esta frase la escucho a diario. Yo te sugiero que, de a poco, una vez o dos a la semana, te acostumbres a llevar un zapato elegante. Y con eso no te digo: “súbete a veinte centímetros del piso y sale a la vida” porque una altura exagerada tampoco es elegante. Aunque no lo creas, no te hace más alta, a veces –incluso- juega en tu contra.
En materia de zapatos también existe la proporción y  siempre tienes que encontrar la que más te favorezca.
Hay un estilo de zapato que se impone hoy por hoy que es el "vedetesco":plataformas desproporcionadas, tacos kilométricos y súper adornados. Yo te aconsejo que si no es tu look verdadero, no te los pongas (ni siquiera para impactar) y mucho menos si no  sabes caminar. Porque en lugar de parecer "sexy" vas a parecer una caricatura. Personalmente, te recomiendo una altura de siete u ocho centímetros, que a mi juicio es la más elegante.
En definitiva, un buen zapato, cuanto más clásico mejor, va a aportar a tu look ese toque de distinción y elegancia que toda mujer debe tener en cualquier momento del día.

Zapatos de Verano

Los largos días de verano exigen una mayor variedad de zapatos para que te puedas lucir en distintas ocasiones. Salvo excepciones, aún seguimos trabajando o continuamos con las tareas diarias y, además, los eventos sociales se multiplican. Se apetece salir a cenar o a dar un paseo. Si a esto unimos las actividades lúdicas propias de las vacaciones, necesitamos una mayor variedad de zapatos para estar perfectas en toda ocasión.
algunos modelos:






Lo confieso, los zapatos siempre han sido mi vicio. Nada de tabaco, poco alcohol, las drogas ni mirarlas, el bingo y demás juegos de azar ni de lejos... pero los zapatos, ¡ay los zapatos!... esos me pierden. Soy una especie de Cenicienta moderna, solo que en lugar de perder el zapatito, voy recogiendo los que pierden las demás. Más de una vez he consultado en Internet si existía algún tipo de Zapatólicos Anónimos o algo similar. ¿Se imagináis la escena? Un local lleno de personas poniéndose moradas a comer “canapes” y a beber cerveza, vino (o refrescos, que tampoco a todos los zapatólicos nos tiene porque gustar los licores) y cuando da comiendo la reunión, comienzan a presentarse diciendo:
- Hola, soy Fulanita de tal y soy zapatólico, este mes me he comprado un par de botas y otro de zapatos de tacón... pero eso sí, en Maripaz que son muy baratos..
El resto contestan: “Hola Fulanita”, y el guía que lleva la reunión dirá:
- Muy bien, Fulanita, has dado un primer paso, pero es solo eso, el primer pasito de un largo camino... y no empecemos colocando excusas como la de Maripaz, que aquí ya nos las conocemos todas...
Bueno, pues eso no existe (y ahora releyendo, creo que mejor así, madre mía, que locura más grande sería). Así que yo me tengo que autogestionar mi vicio como puedo. Es decir, comiéndome las uñas, sufriendo, y mirando mi cuenta del banco de vez en cuando para darme cuenta de que, por muy rebajados que estén esos botines (que además, se parecen sospechosamente a otros dos pares que ya tengo) mi presupuesto no alcanza para ponerlos a mi alcance.